CUANDO EL MEZQUÍN SE CABREA
A.E.A.      Un aprendiz a labrador (24-10-00)
Te vuelves loco y furioso
siempre te sales de madre
como torrente bravío
que no te detiene nadie
con ruido estremecedor
arrastras en tu camino
como si fueras GRAN RÍO
lo que encuentras a tu paso
sin esperar en tu empuje
que contra ti prevalece
sin freno que te domine.
 
Pones tus siniestras huellas
en bancales y jardines
que a ti no te pertenecen
inundando por doquier
tierra fértil de labor.
Llenas de barro Masicos
donde se guardan motores
dejándolos en tal forma
que sus respectivos dueños
en arreglo y composturas
seguro le quita el sueño.
 
Tu nombre lo dice todo
pues te llaman “EL MEZQUÍN”
haciendo honor a tu nombre
siendo astuto, vil y ruin.
Despiertas de tarde en tarde
de tu letargo sumido
con reacciones violentas
sin importarte un PEPINO
el arrancar sin piedad
cuando pasas por la Venta
ajos, lechugas y berzas
pimientos y tomateras
que las podéis encontrar
flotando sobre las aguas
que sin saber donde van
un día las podéis ver
nadando sobre el CIVAN.
 
Para ti no hay distinción
entre los ricos y pobres
de eso ya no queda nada
te lo has llevado ya todo
y ha sido ya reemplazado
por un gran montón de grava
que sudores va a costar
en quitarlo con la pala.
 
No voy a desanimarme
ni perderé los “Estribos”
sólo quisiera decir
AL SEÑOR RÍO MEZQUÍN
no me haga más jugadas
a este pobre labrador
que vive mirando el cielo
en espera que las nubes
y el que se tiene por RÍO
no nos traigan ya más sustos.