El ACEITE DE OLIVA EN AMERICA

El olivo fue también uno de los primeros cultivos introducidos por los españoles en América: en el Archivo de las Indias, en Sevilla, hay muchos datos que se refieren a las plantaciones de olivos que llevaron las expediciones.
Al parecer los aztecas desconocían los aceites a juzgar por la admiración que les causaba el empleo de las lámparas de aceite de oliva para iluminar la noche.
El olivo llegó de México a Perú; a finales del siglo XVI ambos países disponían ya de olivares en producción. A Chile llegó desde Perú. En Argentina el cultivo se inicia en el siglo XVI a partir de unas plantaciones llevadas por los colonizadores españoles. En tierras argentinas de los que son hoy las provincias de La Rioja y Catamarca, los olivos se adaptaron perfectamente y todavía en Arauco pervive un gran olivo, el llamado “olivo viejo” u “olivo de Arauco”, que se plantó en tiempos de Carlos III.
Fray Junípero Serra llegó a la bahía de San Diego (California) en 1769 y fundó su primera misión, la de San Diego de Alcalá. Poco tiempo después se plantó el primer olivo y en los siguientes 54 años los padres franciscanos y los indios conversos que los acompañan, plantaron olivos en las 21 misiones que establecieron a lo largo de toda la costa californiana.
El olivo llegó bastante más tarde a Carolina del Sur y a Florida, en donde lo introdujeron los griegos emigrantes que fundaron New Smyrma.
Misioneros y emigrantes españoles e italianos llevaron también este útil árbol a Japón, Australia y África del Sur.
Información obtenida de Sabor Artesano
http://www.sabor-artesano.com

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