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Origen y zonas de cultivo |
Su composición |
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Aunque se trata de una verdura de origen mediterráneo, el
cardo es muy apreciado en los países germánicos, donde se considera un
manjar exótico. En la Edad Media, el cultivo del cardo estaba muy
extendido en Europa. Posteriormente, fue introducido en Argentina de
mano de los españoles, donde se adaptó y creció rápido en las grandes
plantaciones de la pampa. En los últimos años, en parte debido a la laboriosa
preparación que exige, ha perdido parte de su popularidad. Actualmente,
se cultiva en huertas (terrenos fértiles) de los países mediterráneos y
de Sudamérica. |
La composición del cardo es muy parecida a la de la
alcachofa. El componente mayoritario es el agua, seguido de hidratos de
carbono constituidos en su mayor parte por inulina. El contenido de
fibra no es muy elevado. A pesar de que el aporte de vitamina C es
escaso, ésta es la más abundante entre el resto de vitaminas. Respecto a
las sales minerales, el cardo es muy rico en calcio (pero de difícil
absorción), magnesio, hierro (de peor absorción que el de procedencia de
alimentos de origen animal) y contiene pequeñas cantidades de
oligoelementos como zinc, cobre y manganeso. |
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Valor nutritivo |
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Por sus propiedades nutritivas, ejerce una notable acción
protectora sobre el hígado: aumenta la secreción de bilis, contribuyendo
a descongestionar el hígado. Al ser la bilis más fluida, la vesícula
biliar se vacía con mayor facilidad y existe menor tendencia a la
formación de cálculos biliares. Por otro lado, dado su contenido de inulina (sustancia que
no precisa de la presencia de insulina para su metabolización en el
organismo), es un alimento muy adecuado para personas diabéticas.

Su bajo aporte calórico hace que pueda ser incluido en las
dietas de adelgazamiento, siempre que vaya aliñado con el mínimo de
aceite.
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Tabla de composición (100 gramos de porción comestible):
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Energía (Kcal) |
Agua (g) |
Proteínas (g) |
Hidratos de carbono (g) |
Fibra (g) |
Calcio (mg) |
Hierro
(mg) |
Vitamina C (mg) |
Vitamina B3 (mg) |
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20,53 |
93,9 |
1,4 |
3,5 |
1 |
114 |
1,5 |
1 |
0,2 |
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Ventajas e inconvenientes de su consumo |
Criterios de calidad en la compra y conservación |
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Su bajo aporte calórico hace que pueda ser incluido en las
dietas de adelgazamiento, siempre que vaya aliñado con el mínimo de
aceite. Por otro lado, entre los hidratos de carbono que contiene el
cardo se encuentra la inulina, una sustancia que no precisa la presencia
de insulina para su metabolización en el organismo, por lo que es un
alimento muy adecuado para personas que padecen diabetes mellitus.El ligero sabor amargo característico se lo debe a una
sustancia llamada cinarina, que le confiere ciertas propiedades
terapéuticas. Ejerce una notable acción protectora sobre el hígado:
aumenta la secreción de bilis, contribuyendo a descongestionar el
hígado. Al ser la bilis más fluida, la vesícula biliar se vacía con
mayor facilidad y existe menor tendencia a la formación de cálculos
biliares. |
Podemos encontrar cardo fresco desde otoño a principios de
primavera. Actualmente, se cultiva en huertas (terrenos fértiles) de los
países mediterráneos y de Sudamérica. Se puede consumir de diversas
maneras: crudo en ensalada, hervido o al horno, rebozado, con salsa
bechamel y un majado de almendras, etc. Los criterios de calidad a seguir para su elección son los
siguientes: pencas sólidas que no presenten manchas o huecos y hojas
verdes y frescas. A la hora de conservarlo en casa, se puede envolver en
bolsas de plástico perforadas y guardar en la nevera durante 1 ó 2
semanas. También se puede almacenar enterrado en arena en un lugar
fresco. |
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En la cocina |
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La parte comestible de esta planta son las pencas, que
poseen un sabor característico suavemente amargo. Si estas son jóvenes y
muy tiernas se pueden consumir crudas en ensalada, aunque generalmente
se cocinan. Hervidos o al horno, y rebozados con salsa bechamel y un
majado de almendras, los cardos constituyen un plato típico del menú
navideño en los países mediterráneos. Combinan bien con las almejas y
constituyen un ingrediente perfecto en numerosas menestras de invierno. |
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Información obtenida de Fundación Grupo Eroski.
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http://www.consumer.es
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