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Es un alimento apetitoso, saludable y muy nutritivo que
forma parte importante de nuestra alimentación y cultura gastronómica.
Desde siempre ha sido uno de los alimentos básicos para la alimentación
de los pueblos; a destacar desde el punto de vista de su sencillez,
valor nutritivo y bajo precio. Se elabora exclusivamente con harina de
trigo, agua y sal. |
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Valor nutritivo |
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Es rico en hidratos de carbono complejos (almidón), de bajo
contenido graso (1 g por 100 g) y aporta proteínas procedentes del grano
de trigo, vitaminas y minerales. En el trigo, la proteína más
representativa es el gluten, que confiere a la harina la característica
de poder ser panificable. Es buena fuente de vitaminas del grupo B (B1,
B2, B6 y niacina) y de elementos minerales (sodio, potasio, magnesio).
La riqueza en estas sustancias nutritivas depende del grado de
extracción de la harina y de sí se ha enriquecido la masa de pan durante
el proceso de elaboración en dichas sustancias. |
Tabla de composición
nutritiva (por 100 g de porción comestible)
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Kcal (n) |
Proteínas (g) |
Grasas (g) |
Hidratos de carbono (g) |
Fibra (g) |
Magnesio (mg) |
Sodio (mg) |
Potasio (mg) |
Vit. B1(mg) |
Vit. B2 (mg) |
Niacina (mg) |
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250 |
7,8 |
1,0 |
58 |
2,2 |
26 |
540 |
100 |
0,12 |
0,05 |
1,7 |
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Ventajas e
inconvenientes de su consumo |
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En las últimas décadas el pan goza de muy mala fama, se
cree que "engorda". Por ello muchas veces se consume en cantidades
insuficientes que distan bastante de las recomendaciones dadas por
organismos de Salud como la FAO (Food Agriculture Organization) y la
OMS. Teniendo en cuenta los nutrientes que aporta, éste debe constituir
una parte destacable en la alimentación diaria; tratando de estar
presente en prácticamente todas las comidas, desde el desayuno a la
cena. El hecho de no consumirlo de forma habitual contribuye a
desequilibrar de manera importante la dieta. Aumentaría el porcentaje
del total de las calorías proveniente de alimentos ricos en grasas o
proteínas, alejándonos considerablemente de las recomendaciones respecto
a una alimentación equilibrada, en la que cerca del 55% del total de
calorías de la alimentación deben proceder de los hidratos de carbono,
el 15% de proteínas y el 30-35% restante de grasas. En la medida que se
reduce el consumo de pan, es necesario aumentar la ingesta de otros
alimentos hidrocarbonados con el fin de no desequilibrar
significativamente la alimentación.
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Muchas personas piensan que suprimir el pan es una de las
mejores formas de evitar o corregir el sobrepeso o la obesidad. Aunque
el pan es un alimento que aporta energía, su consumo no es causa directa
del aumento de peso, siempre y cuando se respete la cantidad recomendada
para cada caso y el consumo del resto de alimentos, no exceda las
necesidades energéticas individuales. A igualdad de contenido calórico,
el pan provoca un menor acúmulo de grasa en el cuerpo que otros
alimentos ricos en grasas. Es decir; que 100 g de pan, que aportan unas
250 calorías, "engordan" menos que 35 g de mantequilla o margarina o un
bollo, que también proporcionan unas 250 calorías; debido a que la grasa
se acumula más fácil en nuestro cuerpo que los hidratos de carbono.
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Las personas diabéticas deben controlar la cantidad de pan
y de otros alimentos hidrocarbonados ya que su organismo no los puede
utilizar de manera normal. Esto no significa que los deban evitar,
puesto que sufrirían continuas bajadas de azúcar en sangre con
repercusiones orgánicas más o menos graves. Por tanto, el pan debe
formar parte habitual de la alimentación de todas las personas,
especialmente de las diabéticas.
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Sólo las personas que sufren de enfermedad celiaca o
intolerancia al gluten (proteína presente en el grano de trigo y otros
cereales como el centeno, la cebada y la avena), deben sustituirlo por
pan de maíz, exento de gluten.
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Criterios de calidad
en la compra, manipulación e higiene |
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- Está prohibido que nos envuelvan el pan con papel de
periódico.
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- El pan que se venda en régimen de autoservicio debe estar
obligatoriamente envasado.
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- No debemos aceptar productos deteriorados, rotos o sucios.
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Información obtenida de Fundación Grupo Eroski.
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http://www.consumer.es
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